- El PP denuncia la instalación junto a una iglesia, un cruceiro y una zona hostelera pese a las quejas de los vecinos, que ya han colocado una pancarta contra su ubicación
- Los populares reclaman trasladarlo a un emplazamiento adecuado y advierten de que el problema no es el compostaje, sino “la falta de planificación y mantenimiento del Concello”
El Partido Popular de Pontevedra ha exigido al Gobierno municipal de Miguel Anxo Fernández Lores que reconsidere y traslade el compostero comunitario previsto junto a Casa Román, después de las quejas trasladadas por los vecinos y de la colocación de una pancarta en la zona para mostrar su rechazo a la ubicación.
El PP quiere dejar claro que no cuestiona el compostaje comunitario como sistema de gestión de residuos orgánicos, sino la decisión concreta del Concello de instalarlo en este emplazamiento, junto a una iglesia, un cruceiro y en las inmediaciones de una zona hostelera.
“El problema no es el compostaje. El problema es dónde se coloca, cómo se planifica y, sobre todo, cómo se mantiene. No todo vale para instalar un compostero”, ha señalado el PP.
Los populares recuerdan que el compostaje comunitario necesita un mantenimiento y seguimiento adecuados. El PP considera especialmente preocupante esta ubicación teniendo en cuenta los problemas de olores, suciedad y presencia de roedores que se han denunciado en otros puntos de la ciudad en relación con la falta de mantenimiento de este tipo de instalaciones.
“No tiene sentido instalar un compostero donde pueda generar molestias a los vecinos, a los establecimientos hosteleros o afectar a un entorno de especial valor y después confiar en que todo funcione solo. Si el Concello quiere implantar este modelo, tiene que hacerlo bien desde el primer día”, han defendido los populares.
“En otras ciudades primero se estudia dónde ponerlos”
El PP ha reclamado al Gobierno municipal que tome como referencia la forma en que otras ciudades planifican este tipo de instalaciones.
Las guías de implantación de compostaje comunitario recomiendan estudiar previamente cuestiones como la distancia respecto a las viviendas, la densidad residencial, la accesibilidad, el uso actual del espacio y las características del entorno, además de contar con la participación de los vecinos en la elección definitiva de la ubicación.
En ciudades como Vitoria-Gasteiz, los nuevos puntos se integran en una red planificada por barrios y se ubican en espacios públicos específicamente seleccionados, como parques o zonas de encuentro entre calles En Madrid, las áreas de compostaje comunitario también se sitúan en espacios expresamente habilitados y vinculados a determinados equipamientos y zonas urbanas.
“La diferencia está en que en otros lugares primero se estudia el emplazamiento y después se instala. Aquí parece que primero se decide dónde ponerlo y después se pide a los vecinos que lo acepten”, han señalado.
Los populares consideran especialmente significativa la protesta vecinal ante la nueva instalación. “Si los vecinos ya han tenido que colocar una pancarta para decir que no quieren el compostero en ese lugar, lo mínimo que debería hacer el Gobierno municipal es escucharlos y buscar una alternativa. La situación debe ser consensuada con los vecinos”, han reclamado.
El PP propone que el Concello retire la instalación de este emplazamiento y busque una ubicación alternativa que cumpla criterios técnicos, ambientales y de convivencia.
El PP sitúa esta propuesta dentro del modelo de ciudad que está impulsando su presidente local y portavoz municipal, Rafa Domínguez, basado en una evolución del espacio público para hacerlo más cuidado, verde, accesible y adaptado a las necesidades actuales.
