- El portavoz municipal critica la instalación de una estructura eléctrica “absolutamente desproporcionada” frente a un restaurante en la calle Alameda y lamenta que “no se estén cuidando los detalles”
- El PP defiende un modelo de ciudad “más verde, planificado y, sobre todo, consensuado con los vecinos y los sectores afectados”
El portavoz municipal del Partido Popular de Pontevedra, Rafa Domínguez, ha denunciado el “feísmo urbanístico” que, a su juicio, está extendiendo el gobierno del BNG de Miguel Anxo Fernández Lores por la ciudad y ha puesto como último ejemplo la instalación de una estructura eléctrica delante de un restaurante en la calle Alameda.
“Nos hemos encontrado delante de uno de los restaurantes más importantes de la ciudad con un engendro, una instalación eléctrica absolutamente desproporcionada en un lugar donde no corresponde”, ha denunciado Domínguez.
El portavoz popular ha lamentado especialmente la falta de cuidado a la hora de tomar decisiones que afectan tanto a la imagen de la ciudad como a sectores fundamentales para Pontevedra como la hostelería y el comercio.
“Lamento profundamente que no haya nadie al volante, que no se estén cuidando los detalles y que nadie se haya dado cuenta de que esa instalación eléctrica en ese lugar es absolutamente impropia y no puede estar ahí”, ha señalado.
Domínguez ha recordado, además, que el Grupo Municipal Popular ya preguntó en comisión por esta instalación y por su carácter provisional o permanente, sin que el gobierno local supiese aclarar si la estructura permanecerá definitivamente en esta ubicación. Ante la falta de respuesta, el PP ha registrado también una solicitud por escrito para conocer si se trata de una instalación provisional o permanente y los motivos que han llevado al Concello a elegir este emplazamiento.
Para el portavoz popular, este nuevo episodio se suma a otras decisiones
recientes que demuestran una preocupante falta de sensibilidad hacia la hostelería pontevedresa. “Si recientemente desde el Partido Popular denunciábamos la colocación y la falta de cuidado de un compostero comunitario al lado de un restaurante, ahora nos encontramos con una situación similar delante de otro de los restaurantes de la ciudad”, ha recordado.
Para Domínguez, ambos casos reflejan una forma de actuar que no solo perjudica a los establecimientos afectados, sino que también repercute directamente en la imagen y el cuidado del espacio urbano de Pontevedra.
Frente a este modelo, el portavoz municipal ha defendido otra manera de entender el urbanismo de la ciudad. “Desde el Partido Popular apostamos por un urbanismo cuidado, más verde y planificado; un urbanismo que ayude a la hostelería y al comercio en lugar de perjudicarlos y que tenga en cuenta a los vecinos”, ha defendido.
“Pontevedra necesita cuidar los detalles y pensar dónde y cómo se realizan este tipo de actuaciones. Ahora mismo, en el Concello de Pontevedra no hay nadie al volante”, ha concluido Domínguez.
